Hoy es día de vacunas para mi hija Ariana. Sé que ella (y sobre todo mi esposa)
sufrirán mucho, pero entiendo que es para su bienestar. Los adultos
también tenemos nuestros "días de vacunas", aquellos que son difíciles,
dolorosos y frustrantes.
Pero durante esos días es importante recordar que
aún las experiencias más desagradables pueden ayudarnos a formar nuestro
carácter, ya que cuando la vida nos pone a prueba; es cuando realmente
demostramos la fuerza que hay en nuestro interior.
Si al igual que
Ariana, hoy tienes que afrontar un dolor desagradable: ¡Ánimo!, ella es
muy valiente y seguramente tú también!
